historia

Historia

San Pedro del Pinatar recibió su nombre hacia el siglo XVII, anteriormente se conocía como El Pinatar, ya que se trataba de una extensa masa forestal donde abundaban los pinos y donde se cazaba jabalíes en invierno, hecho recogido en el Libro de la Montería de Alfonso XI.
Tras la construcción por los franciscanos de una ermita en el siglo XVII dedicada al culto a San Pedro Apóstol ya que la mayoría de los habitantes eran pescadores, los lugareños comenzaron a denominarlo San Pedro del Pinatar
El gentilicio se tomó del nombre inicial de El Pinatar por lo que sus habitantes se denominan Pinatarenses.
Cartagineses, romanos, árabes, cazadores, piratas, reyes, hombres de mar y renombrados políticos como D. Emilio Castelar, Presidente de la I República Española, llenan las páginas de la historia de San Pedro del Pinatar, lugar de paso y asentamiento de diversas civilizaciones.
Hasta el siglo XVIII tan sólo pobladores dedicados a la pesca y la explotación de las salinas ocupaban la zona. Es en el siglo XIX cuando el municipio se transforma en centro de recreo para los habitantes de la huerta, que fijan su residencia estival en este rincón de la costa, atraídos entre otras cosas por las propiedades curativas del Mar Menor.
Constituido en municipio independiente de Murcia en 1836, año en que se establece como ayuntamiento junto a los municipios de Torre Pacheco y San Javier, en 1925 el rey Alfonso XIII le concede tratamiento de Excelentísimo.

ESCUDO HERÁLDICO Y BANDERA

 El escudo heráldico de San Pedro del Pinatar se encuentra dividido en dos partes, apreciándose en una de ellas un pino, símbolo representativo de lo que caracterizó al municipio antiguamente; y en la otra está dibujada una torre, cuya historia se detalla a continuación:  
En 1592 el Concejo Murciano decide levantar una torre defensiva en la orilla interior de Punta de Algas, cuyos planos se encuentran en el archivo municipal de Lorca. Dicha torre, de casi 12 metros de altura, y muy similar a la que subsiste en la Torre de la Horadada, empezó a construirse en febrero de 1602 y su edificación concluyó dos años después.
La finalidad por la que se construyó fue el facilitar la vigilancia en la costa, pudiendo ser avisada la población de la presencia de barcos piratas turcos y argelinos en las proximidades. Estos, en numerosas incursiones, saquearon innumerables casas y establecimientos a lo largo de toda la comarca marmenorense.
La bandera dispone de tres franjas verticales con los colores azul, blanco y verde que representan el mar, las salinas y el verde del bosque como elementos que han caracterizado al municipio.